A Estados Unidos le conviene que a México le vaya a bien, así como a México le conviene que a Estados Unidos le vaya bien

Por: Robes

En esta ocasión analizaremos brevemente el contenido del discurso que dio nuestro presidente, Enrique Peña Nieto, el pasado jueves diecinueve de enero del dos mil diecisiete. Prestaremos atención a los puntos que él menciona como claves para un desarrollo económico sostenido sin dejar de mencionar ciertos puntos, también fundamentales, que no se abordaron.

Estas son los dos objetivos centrales que Peña Nieto llevará a cabo en los dos años que le restan a su sexenio. Primero: fortalecer la presencia de México en el mundo. Esto implica diversificar vínculos políticos y comerciales, impulsar el turismo y la cooperación, aprovechar nuestra situación geopolítica como puente natural entre dos océanos y distintas regiones del mundo, así como trabajar para ampliar el destino de nuestras importaciones y de las fuentes de inversión.
No se descuidarán las relaciones con países latinoamericanos, actualizará los tratados de libre comercio con la Unión Europea y negociará con el Reino Unido para crecer el comercio con ellos una vez que su salida de la UE sea oficial. Se trabajará por encontrar acuerdos alternos al Transpacífico con los países que integran este bloque y fortalecerá lazos con el Medio Oriente, a quienes llamó zona clave para la seguridad internacional y la paz.

El segundo objetivo se enfoca en construir una nueva etapa de diálogo y negociación en la relación bilateral con Estados Unidos. Defender intereses nacionales será la prioridad, no habrá posiciones de confrontación ni de sumisión, sino de diálogo y negociación. Para garantizar una negociación segura, firme y digna, se seguirán principios eje tales como el respeto a la soberanía nacional y una visión constructiva con propuestas creativas y abiertas a la negociación integral.
Lo que se buscará con estas negociaciones será garantizar el respeto a los derechos de los migrantes a los cuales Peña Nieto se refirió como “agentes de cambio, de prosperidad y desarrollo.” El libre paso de remesas que constituye 24000 millones de dólares anuales de ingresos a México, así como la inclusión de telecomunicaciones, energía y comercio electrónico como productos que exportará México al vecino del norte. Generar certidumbre para posibles inversionistas, trabajar en una frontera que no divida, sino que fomente una buena vecindad y en mejorar la infraestructura fronteriza.

Ciertamente mejorar la posición de México en el plano internacional es apremiante ya que, debido a la guerra contra el narcotráfico, nuestra imagen se ha deteriorado y esto trae consigo bajas en los ingresos por turismo y pierde atractivo como foco de inversión para los grandes corporativos.

De lo que se mencionó anteriormente, lo que me parece importante destacar son tres puntos. Primero, habla de una negociación integral en cuanto a la nueva relación tanto de comercio como de vecindad con los Estados Unidos ahora liderados por Donald Trump. Quizás esto es lo más urgente de la agenda, ya que hoy, este último firmó una “executive order” para iniciar la construcción del muro en nuestra frontera.
Después del 9/11, la migración ilegal ha sido uno de los temas que los presidentes mexicanos han decidido no negociar abiertamente con los ejecutivos estadounidenses. Concientizar a Estados Unidos de que los migrantes latinos y mexicanos son reactivadores de la economía es indispensable. Sin duda, esta es la oportunidad de oro de Enrique Peña Nieto para reivindicarse con los mexicanos y así no retirarse siendo el presidente con el índice más bajo de aceptación (durante el mes de diciembre, este se estancó en 13%) que ha tenido México.

Debemos apostar por las energías renovables, es claro que el petróleo se encuentra en una crisis de la cual ya no saldrá debido a conflictos políticos y de intereses en los cuales México no tiene ni voz ni voto, al desarrollar energías alternas que fomenten el desarrollo sustentable nos mantendremos a la vanguardia para lo que se viene en los próximos 50 años. Enfoquémonos en el desarrollo de un proyecto de desarrollo sustentable y responsabilidad social que nos proveerá de una cantidad inimaginable de recursos y de una base sólida de futuras exportaciones en este rubro.

Con esto, espero lograr que ustedes, estén al tanto de las propuestas de nuestro presidente y lo complemento con algunas creencias personales que valen la pena ser observadas con especial atención.
Los invito a reflexionar en lo siguiente, Peña Nieto dedicó al tema de las drogas no más de cinco segundos, ¿A qué se debe esto? Las drogas junto con la migración son los temas más sensibles en la relación entre México y Estados Unidos. El tratado de libre comercio de América del Norte (TLCAN), firmado por el ex presidente Salinas de Gortari, no incluye un acuerdo migratorio. Cada vez que un nuevo presidente estadounidense asumía el poder, un nuevo camino de negociación se abría, sin embargo, los desaprovechamos con tal de mantener los roces al mínimo. Ahora, con la nueva administración de Donald Trump, será mucho más difícil llegar a un acuerdo migratorio y también acordar medidas para detener el paso de drogas requerirá de redoblar los esfuerzos por comprender la perspectiva del país del norte.
Observemos cómo evoluciona esta problemática que sin duda repercutirá en el precio del dólar, lo cual, SÍ nos afecta directamente. Tratemos de ser muy objetivos en lo que se refiere a Estados Unidos, ya que estas no dependen enteramente de nuestro presidente, formemos una opinión informada y que trate de ver al futuro de nuestro país para poder unir esfuerzos y que este no luzca como muchos lo describen en estos momentos, sombrío y sin oportunidades. No se asusten, pues Estados Unidos no es el único país con el que podemos vincularnos, se puede ver el surgimiento de nuevas potencias con ideas totalmente distintas que brindarán un panorama lleno de oportunidades.